un video para practicar la declinación

Lo preparé hace un tiempo, y  me resulta curioso oirme. Tengo unos cuantos más de la serie, teóricamente hay tiempo para que hagáis el ejercicio en voz alta, si queréis. La declinación es complicada, pero la única manera de aprenderla es “de oído”, aunque para la gente más “visual” puede ser útil leerlo a la vez que lo oyen.

En este vídeo sólo se practica el neutro (igual para nominativo y acusativo, pero aquí sólo aparece en nominativo).

De momento no tengo más videos en este blog, que yo recuerde.

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denken + an

denken an

Cuando usamos denken con la preposición “an” muchas veces debemos entenderlo como “recordar”, “no olvidar”.

Denk an mich! muchas veces se entiende como “Acuérdate de mí!

Denk daran! con frecuencia es una advertencia: “Recuérdalo” – “No lo olvides!”

Como ya comenté, mejor que memorizar denken an es memorizar una serie de expresiones con el verbo que nos ayuden a fijar su forma y su significado:

  • Denk an mich!
  • Denk daran!
  • Woran denkst du? (que traduciríamos como ¿en qué estás pensando?)
  • Denk an deine Schwester! (que generalmente se traducirá por ¡Acuérdate de tu hermana!, o ¡no te olvides de tu hermana!)

Eso no significa que no debamos traducir denken + an por “pensar en” …… pero hay que mirarlo bien antes.

  • An wen denkst du? (bien podríamos traducirlo como ¿en quién estás pensando? – por ejemplo cuando dos personas estén valorando candidatos para un trabajo)

Denk an mich! Lo que sí es preciso es que cuanto antes tengamos absolutamente claras las declinaciones de artículos y pronombres. No debemos tener la más mínima duda de que mich es una forma en acusativo, y que las formas del artículo en acusativo son: den/die/das//die.

Por tanto, y para terminar, evitaremos estudiar los verbos que rigen alguna preposición de forma abstracta (denken an + Akk), y en su lugar trataremos de memorizar frases cortas, con su significado, o si tiene varias acepciones, pues varias frases que nos sirvan de modelo o plantilla. En este caso: Denk an mich!, y Woran denkst du?, por ejemplo.

mejorar la comprensión auditiva

Ayer recibí un email de un nuevo lector, comentando que tiene dificultad para comprender. Aquí puede tratarse de dos problemas, y cada uno requiere un abordaje específico diferente, dependiendo de si tenemos un repertorio pasivo suficiente o insuficiente. Así que comentaré aquí lo que le comenté en mi email.

Cuando el repertorio pasivo es suficiente (en términos relativos, claro). El problema es que el oido esté poco acostumbrado. En estos casos nuestra velocidad de comprensión es demasiado lenta, es decir, si pudiéramos leer la transcripción a una velocidad menor entenderiamos bastante más. En ese caso, una forma de mejorar la comprensión es entrenar el oído viendo vídeos subtitulados para sordos; o escuchar audios cuyo texto podamos seguir.

Cuando el repertorio pasivo es insuficiente (para el nivel del discurso que estamos oyendo, es decir, es siempre una cuestión relativa). En ese caso, lo que el alumno necesitaría hacer es aumentar su repertorio pasivo. En general, las lecturas graduadas (easy readers y colecciones similares) son lo mejor, porque permiten ir afianzando estructuras progresivamente, dentro de contexto, a la vez que va aumentando el vocabulario. El mejor nivel para el alumno es cuando tiene que buscar relativamente pocas palabras en el diccionario, bien porque ya conoce la mayoría, bien porque el contexto le permite adivinar correctamente el significado. Lo mejor es tener un cuaderno en el que vaya apuntando el nuevo vocabulario, tanto el que busque en el diccionario como el que adivine. Y no leer el texto (libro, novela, etc.) una vez, sino muchas. Eso le permitirá comprobar cómo se va familiarizando con la estructura, y cada vez le resulta menos “extraña”. También echarle un vistazo a cursos gratuitos amenos puede ser de utilidad para refrescar aprendizajes poco consolidados (Deutsche Welle tiene algún curso muy bueno).

Hay que tener en cuenta siempre cuál es el mejor nivel para entrenarse, porque el concepto de suficiente / insuficiente es relativo.  Si por ejemplo el tema es conocido, podemos subir el listón, porque el contexto conocido nos permitirá adivinar correctamente mucho vocabulario. Pero si el conocimiento de las palabras que actúan como nexo (conjunciones y adverbios, principalmente) no es suficiente, se nos escapará el sentido con mayor facilidad). De todos modos, para un hispanohablante es difícil adivinar el significado de las palabras a no ser que ya tenga un nivel de dominio del alemán considerable, pues desde el español hay pocos elementos de contacto entre las lenguas. Si domina el inglés, por ejemplo, puede que tenga unos cuantos más elementos de contacto.

Nuevo: Audiotrainer de Deutsche Welle en español

Acabo de recibir noticia de novedades en Deutsche Welle:

Audiotrainer en español

He pinchado aleatoriamente en alguna lección, y están realmente bien. Las frases alemanas son bastante representativas, reflejan bien el juego de matices que resulta del intercambio de elementos dentro de la frase, y nos ayuda a fijar la estructura sintáctica mediante modelos diversos: el elemento conjugado del predicado siempre en la segunda posición de la frase simple o principal.

Por cierto, en los audios que he escuchado el español no es de España.

Una manera cómoda de repasar el idioma. Los audios utilizan el formato MP3 y se pueden descargar u oir online. Cada vez es más fácil encontrar material para estudiantes de alemán, y la dedicación de Deutsche Welle es encomiable.

los posesivos

Los posesivos (determinantes, pronombres) son una de las cosas más enredadas de la declinación alemana.

Así que, a modo de explicación y sin que comprender su funcionamiento pueda obviar la necesidad de abordarlos de forma segmentada y sucesiva, comentaré brevemente lo más importante de los posesivos en alemán.

En primer lugar, debemos recordar que los posesivos pueden actuar como determinante (la casa, mi casa) o como pronombre (ella, aunque luego en castellano no se usan como pronombre, y sí como adjetivos,”la mía” ). Es decir, fijémonos que en castellano también tenemos una concordancia parecida (mi, mis, mía, mías, mío, míos).

En primer lugar pues, tenemos que elegir la forma. En alemán hay más formas que en español, puesto que su (de él), su de (ella), su (de ellos), su (de Ud./Uds.) tienen formas diferentes.

Luego, deberemos ver, sea determinante o sea pronombre, qué función tiene. Es decir, las formas variarán según forme parte del sujeto (nominativo), del objeto (acusativo o dativo) o vaya con alguna preposición (acusativo, dativo o genitivo).

Conclusión:

El uso correcto de los posesivos hay que ir aprendiéndolo por partes. En realidad se comportan casi igual que artículos y adjetivos, de modo que no suponen “tablas adicionales” sino sólo aprender la aplicación de las dos únicas tablas de la declinación alemana (todas las que hay son variantes de una u otra).

laut lesen

Uno de los mejores ejercicios que podéis hacer, y es muy sencillo, es escuchar textos leídos que os sirvan de modelo y que luego os sirvan como texto que podáis leer vosotros. Todas las lenguas tienen su propio ritmo, y muchas veces es el ritmo de la lengua el que os “resuelve” las dudas sintáticas o incluso gramaticales (con un poco de suerte ni siquiera os surgen dudas, pues ya habéis interiorizado la estructura del idioma extranjero).

Deutsche Welle ofrece, por ejemplo, audios de todos sus boletines breves de noticias leídos a velocidad ralentizada, lo cual es un excelente recurso para estudiantes: os familiarizáis con el ritmo de la lengua, incluso aunque no pilléis todo el vocabulario. Y os ayuda a fijar todos esos pequeños detalles redundantes que hacen de la gramática alemana una cosa tan sumamente compleja.

Una de las “falsas estrategias” de las que necesita librarse casi todo estudiante es de la de la “traducción”. Los buenos estudiantes no “traducen” cuando hablan, sino que emplean los recursos de los que disponen para hablar, y cuando improvisan, lo hacen desde la lengua extranjera, no desde la propia.